César Pérez

César Pérez

La generalidad de quienes accionan y opinan de política, no tienen claro que no siempre o, mejor dicho, casi nunca, las diferencias entre los jefes políticos de una misma colectividad o de colectividades diferentes, se basan en divergencias políticas o de adscripción a determinados principios, generalmente sus discrepancias son de carácter personal o de personalidad. Queriéndolo o no, el principio se trastrueca en orgullo y sus decisiones no son vinculantes a nada que no sea, básicamente, el mantenimiento de la “pureza” de su ser político/personal. Lo que actualmente acontece en España, al igual que lo sucedido en otros países, motiva esta reflexión.

Miércoles, 21 Septiembre 2016 22:05

Una provocación, un inaguantable abuso de poder

Roberto Rosario, actual presidente de la Junta Central Electoral, acaba de presentar su candidatura para integrar nuevamente ese alto tribunal. También lo han hecho los otros integrantes de ese organismo, con la honrosa excepción de Eddy Olivares. La presentación de esas candidaturas, sobre todo la de su cuestionado presidente, constituye una provocación, una expresión de prepotencia (abuso de poder) de parte del variopinto sector que apoya semejante barbaridad, que debe rechazarse de plano, por todos los medios y en todos los escenarios por el arcoíris de fuerzas políticas y sociales de la oposición.

Los salarios de los diputados y senadores dominicanos son escandalosamente altos, una vergüenza nacional. Con sus salarios base, más las canonjías que ellos mismos se auto asignan por ley, ganan el doble del promedio del salario de un congresista de España. No contento con esto, acaban de anunciar su intención de aumentarse su botín, una afrenta que ha motivado una generalizada repulsa de la población y de algunos congresistas, sin que hasta el momento las direcciones políticas de los principales partidos representados en el Congreso se hayan pronunciado contra el despropósito de sus representantes, otro ejemplo de la miseria ética y moral que carcome esas colectividades.

Luego de un proceso de negociaciones entre el gobierno colombiano y las FARC, que duró 4 años, acaban de firmar un extenso documento donde queda plasmado un acuerdo entre ambas partes que pone punto final a un conflicto armado de más de medio siglo. Con la negociación y firma de ese acuerdo ambas partes reconocen que a breve plazo ninguna de ellas podía ganar la guerra y que la continuación de esta constituía un lastre social, político y económico para el país y para las FARC, un ineluctable desgaste militar y una pérdida de legitimidad que la aislaba cada vez más del país político.

Sábado, 13 Agosto 2016 09:51

Más que un pacto, un proyecto de sociedad

Diversos sectores de la oposición sostienen que para iniciar un cambio real en el sistema político del país es necesario un acuerdo, que además de la transformación de la Junta Central Electoral y la aprobación de la Ley de Partidos, democratice el proceso de integración de las Altas Cortes. Si la oposición lograra ese objetivo mejoraría sustancialmente el contexto de su lucha, pero ese nuevo contexto no garantiza cambios esenciales. En ningún país del mundo moderno es posible una transformación, sin un proyecto de sociedad basado en solidos supuestos teóricos que cree ilusión en la gente y construido diariamente a través de la lucha política,

Miércoles, 03 Agosto 2016 09:03

Esa “izquierda” que lastra la izquierda

El colapso del modelo socialista soviético ha tenido un efecto devastador para la izquierda europea, para Europa y para el mundo. Aunque de un calado mucho menor que aquel, el colapso de algunos intentos de rupturas sistémicas en América Latina podría ser más catastrófico para la izquierda de esta región. Ello así, porque a pesar de su significativa contribución para el establecimiento de la democracia en esta parte del mundo, en nuestras sociedades la cultura de izquierda, con todo lo que esto significa, es significativamente débil, por lo cual sus bandazos son más frecuentes e insólitos, como lo demuestran los intentos de cambio recientemente colapsados y los que de manera irremediable llevan ese camino.

Por su forma, medios utilizados y características de sus ejecutantes, los recientes actos terrorismo que actualmente acogotan el mundo son indicadores de que la lucha contra el terrorismo que llevan a cabo diversos organismos de seguridad de los países más tocados por ese tipo de acciones no conduce a ningún sitio. Esa lucha está condenada al fracaso si se limita al recurso de la violencia represiva, y no se va a las raíces del mal. Nada pueden hacer quienes dirigen esos organismos contra un monstruo creado a lo largo de la historia por las cúpulas políticas, económicas y religiosas que dirigen esos países.

Si hurgamos en la historia de la Iglesia Católica dominicana, encontraremos elementos esenciales que explican la sorpresa y desazón  de  sectores de la derecha ideológica y política dominicana ante el  nombramiento de Francisco Ozoria como arzobispo de Santo Domingo. Ese nombramiento constituye una acción que, independientemente de las motivaciones que haya podido tener el Papa Francisco, remueve viejos prejuicios étnicos y sociales que han lastrado la sociedad dominicana a lo largo de su historia. Esos prejuicios, los ha alimentado y manipulado esa derecha ideológica/política manera impúdica recurriendo a todos los medios,  sobre todo al escrito.

La propuesta del CONEP, independientemente de las limitaciones que pueda tener y de la existencia en su seno de sectores que están comprometidos económica y políticamente con el gobierno, constituye un significativo punto de referencia.

Miércoles, 29 Junio 2016 10:29

Las lecciones de dos elecciones

Las casi simultaneidad de las recientes elecciones celebras en Inglaterra y en España, la posible influencia de la primera sobre la segunda, la recurrente discusión sobre el carácter predictivo y/o seriedad de las encuestas, la utilización del factor miedo como como recurso de campaña para manipular la voluntad del elector y la trascendencia, tanto interna como externa de ambos procesos eleccionarios, entre otros elementos, determinan la diversidad de opiniones y preocupaciones sobre  los resultados finales de esos comicios. Otro elemento de discusión sobre el referido tema, es la necesidad o no de la existencia de condiciones sociológicas para que una o diversas variables pueden ser determinantes en proceso electoral.

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