César Pérez

César Pérez

Las ciudades son el espejo de los países, de su nivel de institucionalización  y reflejos de las ideas de sociedad de quienes las gobiernan. Al anunciarse que al Jardín Botánico de Santo Domino le serían amputados unos 4000 metros de su periferia sembrada de árboles, para ampliar la avenida que lo circunda y entregárselos al automóvil, se alzaron algunas voces reclamando que tal barbaridad no se hiciese. Pero, de nuevo las autoridades recurrieron a su inveterada prepotencia, y sin oír a nadie iniciaron otra amputación a un parque urbano para hacer seguir su desenfrenada política de construcción sin idea de ciudad, pero sí de acumulación de capital.

Generalmente, la arrogancia conduce a la prepotencia; prepotencia significa abuso de poder. Por sus orígenes políticos y sociales, la generalidad de los dirigentes del PLD asumieron la arrogancia como norma que guía sus relaciones políticas intra, extra grupales e interpersonales, haciendo de eso una práctica que ha devenido parte de su abigarrada ideología que habitualmente los conduce a resolver los temas políticos de manera arbitraria, sin importan medios, adversario o contexto. Por eso, sin importarle el contexto de una Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa en el país, el partido/Estado obligó a los dueños de dos importantes medios a no difundir un video del principal partido opositor.

El brillante intelectual, Stefan Zweig, escogió el Brasil como su refugio para escapar del holocausto del ultranacionalismo nazi y porque lo consideraba la esperanza del futuro de un mundo nuevo, fruto de la hibridación de etnias, culturas, desarrollo y paz. Otros intelectuales brasileños se unieron a esta profecía, pero ha sido el italiano Domenico De Masi quien en su excelente obra, Mappa Mundi, entusiasmado, dijo que ese futuro llegó a ese Brasil productor de una riqueza, “incrementada por el presidente sociólogo Cardoso y con la distribución de esta, hecha por el presidente sindicalista Lula”. Pero, el trágico presente que este está viviendo, si no es un mentís, al menos abre una discusión sobre la profecía.

Miércoles, 30 Marzo 2016 00:00

Además de votar, pensar el futuro

Mientras busca votos hasta “debajo de las piedras” no sólo para ganar, sino para hacerlo de manera apabullante y apuntalar su hegemonía política, el partido de gobierno a través de sus incontables bocinas, persiste en crear la atmósfera de que la victoria de su presidente/candidato es ineluctable. Con ello buscan sumir la oposición en el pesimismo, la desmovilización y en la abstención. Esa circunstancia obliga a los sectores más consecuentes de la oposición a movilizarse para incrementar sus votantes reales y potenciales, por la importancia que esto tiene en una lucha que no se agota en este proceso electoral.

El proceso evolutivo/degenerativo del PLD, es digno de estudio política y sociológicamente. Creado en torno un líder carismático, Bosch, como una suerte de partido de cuadros tipo leninista, lo convirtieron en partido de masas; con su ascenso al poder ha devenido un partido atrápalotodo, corrompelotodo. Es una máquina trituradora del Estado, de las reglas básicas normativas de las actividades políticas, económicas y democráticas de cualquier sociedad, que se ha convertido en la principal amenaza para el futuro de esta nación. Ante esa circunstancia, son inexcusables las actitudes irresponsables o cínicas.

Es totalmente comprensible que los resultados de esta última encuesta Galup/Hoy causen sorpresa y estupor, quizás como  ninguna otra en la historia de las encuestas políticas del país. Por casi un año, esa y otras firmas encuestadoras han registrado una sostenida tendencia hacia el descenso de la intención de votos hacia el presidente Medina y un alza para Luis Abinader. Muchos problemas e inconsistencias existentes en la sociedad dominicana podrían determinar que esas tendencias hacia la baja y alza se detengan o inviertan, pero mueve a la duda de que en un mes quien bajaba suba medio millón de intención de votos y quien subía baje un cuarto de millón, sin que se haya producido ningún acontecimiento de dramáticas dimensiones.

Es motivo de alarma que algunas voces de reconocida trayectoria al servicio de las mejores causas, a las que respeto, hayan coincidido con sectores de la caverna policial y militar del país en la defensa de un ex militar que haciendo justicia por sus propias manos, mató un delincuente que lo había asaltado pero que ya estaba en manos de la Policía. Alarma también, que un ex presidente de la Academia de Ciencias y ex dirigente de izquierda, Nelson Moreno Ceballos, proponga en un artículo que sobre el tema haitiano esa tendencia política asuma una posición de nacionalismo xenófobo y racista propia de la extrema derecha.

La directa participación del presidente Medina, en una estructura internacional para diseñar campañas de imagen a favor de gobiernos, presidentes, candidatos presidenciales y para favorecer empresas transnacionales altamente beneficiadas por esos presidentes y gobiernos, constituye otra de las tantas muestras del significado de su  “obra de gobierno”. La reacción de los alabarderos y voceros de este gobierno ante este hecho, además de evidenciar sus inconsistencias ética y política, motiva una reflexión sobre lo realmente ha sido el gobierno de Medina.

En lugar de movilizarse con justificada rabia, la población afectada por la explosión de la envasadora de gas que provocó decenas de heridos, de una muerte, hasta ahora, además de la destrucción de decenas de viviendas, asumió la lastimosa actitud de resignarse a recoger algunos chamuscados enseres domésticos y pedir ayuda a unas autoridades nacionales y municipales que cometieron el acto delincuencial de dar permiso de uso de suelo a unos desaprensivos empresarios. Esa circunstancia  expresa un imperdonable estado de indefensión política y social de esa población.

Miércoles, 17 Febrero 2016 09:49

La alianza fallida: posibles consecuencias

Hace unos dos años dos dirigentes de izquierda con posiciones determinantes en sus respectivos partidos y yo,compartíamos la tesis de que la derrota del continuismo peledeísta pasaba necesariamente por la convergencia de diversos sectores opositores con el grupo mayoritario del entonces PRD, hoy PRM. Pero, sosteníamos que para que dicha convergencia resultare efectiva,era imprescindible la unidad de las fuerzas opositorasde menor peso electoral,sobre todo de cultura de izquierda, para para poder incidir realmente en una eventual nueva mayoría al frente del Estado. Entorno a esa tesis se hicieron algunas iniciativas relativamente importantes, pero fallamos.

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