Cándido Mercedes

Cándido Mercedes

 

Sociólogo

Sobre mí

Maestría en Alta Gerencia, Especialista en Gestión del Talento Humano, Sociología  Organizacional y Desarrollo Organizacional y Gerencia Social, se desempeña como Consultor  e Instructor Gerencial. Catedrático de las Maestrías de Alta  Gerencia y Gerencia Financiera, del INTEC, Coordinador  de las  Maestrías  en Administración y Recursos Humanos, de la UCE, fue Consultor del PNUD.

Tienen que tomar hasta tres vehículos para llegar a su trabajo. Buscar dinero para atender un pariente porque en los hospitales no hay ni jeringuilla.

Lunes, 11 Mayo 2015 22:43

Salarios, Pobreza y Asimetría Social

Toda riqueza es social. No existe nada más social que el trabajo, en tanto expresión de una dinámica que enmarca la forma de interactuación y la evolución de la vida económica. El salario, prolegómeno de unas determinadas relaciones de producción, nos dice el grado de desarrollo de una sociedad, sus alcances, la sensibilidad de los  sectores empresariales y su grado de compromiso con la misma.

El salario refleja en el epicentro de una sociedad el grado de evolución, la jerarquía de las necesidades y la marca de exclusión y/o inclusión de ella. Ello así, porque el salario es la manera de cómo los seres humanos logran  satisfacer sus necesidades materiales. En las sociedades con mayor nivel de inclusión y bienestar, cuando se habla de Salario Mínimo, es aquel que aun en el menor umbral sirve para cubrir las dimensiones humanas existenciales; con el que una persona puede vivir dignamente, decentemente.

Un Salario Mínimo nos indica y relieva el grado de desarrollo de las fuerzas productivas, así como el peldaño de pobreza y desigualdad de una sociedad. El salario refleja las expectativas y resultados de las personas. Debería ser el eje de reciprocidad por la dedicación y esfuerzo de los empleados para con una organización determinada. Cuando buscamos el eslabón para comprender porqué en la sociedad dominicana hay tanta pobreza y desigualdad, una de las variables fundamentales es el Salario. El salario es el mecanismo más viable de la retribución de la riqueza. El elemento humano constituye la columna vertebral, la parte vital del conjunto de conversión que se verifica en toda organización.

En nuestra sociedad solo el 24% de los que trabajan en la economía formal reciben ingresos por encima de RD$20,000.00. Solo un 10% ganan más de RD$33,000.00; y, apenas un 1% gana por encima de RD$45,000.00. El 45.5% de los empleados que cotizan en la Seguridad Social tienen un ingreso menor de RD$10,000.00. En la Administración Pública el cuadro no es menos desgarrador. El 21.6% de los empleados gana entre RD$5,117.00 y RD$6,000.00 pesos. El 64.5% se encuentran en el rango entre RD$5,118.00 y RD$10,000.00. El promedio de empleados que ganan hasta RD$10,000.00, tanto en el sector privado como en la Administración Pública es de 55%. En tanto, otro 19% gana entre RD$10,000.00 y RD$15,000.00. Esto significa que un 74% de los empleados con empleo formal recibe RD$15,000.00 pesos.

Estamos en presencia de un verdadero drama social, lo cual explica no solo la pobreza y la asimetría social, sino el calado de la delincuencia en nuestra sociedad. Constituye el pírrico salario una medida, una variable de la delincuencia y del entramado de la pequeña corrupción. Si medimos el grado de desarrollo histórico social por el salario, no cabe la menor duda de que nos encontramos en una sociedad palmariamente premoderna. Abraham Maslow nos habló de la jerarquía de las necesidades. Cinco necesidades, donde la primera es la necesidad Fisiológica o Primaria. En esa escalera se encuentran el 80%, de los 10 millones de dominicanos.

El objetivo de toda organización es generar riquezas; empero, en el nuevo paradigma, se visualiza la forma en que esa riqueza se distribuye entre los que la generan. Esa distribución en la sociedad dominicana es muy asimétrica, en detrimento de los empleados y trabajadores. En los últimos 10 años el Salario Real ha disminuido un 27% según el estudio del FMI Empleo y Cohesión Social 2013. Sin embargo, la productividad del trabajador ha aumentado en un 1.27%. La masa salarial que en el año 2000 representaba un 47% de su aporte, hoy se encuentra en un 27%.

Los empleadores de nuestra formación social hablan del Pasivo Laboral, una categoría economicista meramente neoliberal. Lo correcto es hablar de Prestaciones Sociales, “que es el conjunto de obligaciones laborales que las empresas deben pagar”. Dicen Pasivo Laboral cual si fuera refiriéndose a un robot, una máquina y no a un complejo fenómeno social, como es el trabajo y la remuneración total. En una sociedad la remuneración total abarca: a) La remuneración básica (salarios); b) Incentivos salariales (bonos, participación en los resultados, premios, comisiones, etc.); c) Prestaciones (seguro de vida; seguro de salud; comida, transporte, club, cesantía, preaviso, funeraria, etc.).

Los dos últimos, son los costos en que incurren las empresas, las organizaciones como parte del balance social para con la sociedad, como sostén del sistema mismo en una sociedad de mercado donde el empresario es el protagonista principal en las relaciones de producción que la generan. En toda sociedad ese mal llamado Pasivo Laboral, que es parte de las prestaciones sociales, es el ente moderador y del equilibrio redituable para las elites de la misma. Más que costo, es el beneficio que alimenta y reproduce a una sociedad con ciertos niveles de estabilidad y de armonía, de cohesión social.

La cúspide social-empresarial no puede seguir viendo y creyendo que la posición competitiva de una organización solo se logra vía la reducción al máximo de los salarios. Tienen que ver con la innovación, con la revolución en la tecnología, con la revolución en los mercados en la búsqueda de nuevos nichos, nuevas exportaciones.

En Dominicana el salario representa la principal forma de recompensa y ya sabemos que el 80% se encuentran en las necesidades fisiológicas, lo cual indica como están afectados en la satisfacción las personas; lo que daña sensiblemente la autoestima, la calidad de vida, el orgullo y el status; define nivel de vida, poder y prestigio en el trabajo y en la sociedad; define su sentido de libertad. En nuestro país desde hace mucho tiempo no hay AUMENTO REAL DEL SALARIO, que significa un incremento del salario real. Lo que vemos cada dos años con los Salarios Mínimos es un intento de ajuste de los mismos, que no es más que la RECOMPOSICION DEL SALARIO REAL.

Una política salarial en el mundo de hoy para que sea eficaz para los distintos actores (empleadores, empleados y sociedad) debe ser: a) Aceptable para los empleados; b) Motivadora; c) Segura; d) Equilibrada; e) Equitativa; f) Adecuada; y, g) Tomando en cuenta los costos. ¡Tener esta mirada es evitar el populismo de la ignorancia y la decepción de la frustración que nos llevan inexorablemente hacia una sociedad terriblemente atomizada, encuadrada en cuatro esquinas herméticamente cerradas que invitan a las roturas sin entenderlo! 

Miércoles, 29 Abril 2015 07:57

Competencia política y campañas electorales

Los partidos políticos se constituyeron en los puentes inevitables para la selección de los representantes del pueblo. Son los intermediarios entre la ciudadanía y los poderes públicos. Coadyuvan en los territorios a facilitarles la existencia a los ciudadanos. Por eso, el elemento esencial de los partidos en la democracia es servir de palanca para el logro de los objetivos comunes de la comunidad, de la sociedad.

Miércoles, 22 Abril 2015 14:53

Paisaje social y cultura del silencio

En el paisaje social nuestro hay si se quiere, una cultura del yo primero que se constituye en uno de los componentes clave de la exacerbación del individualismo. Es como una especie de barrera que impide la acción social colectiva y que al mismo tiempo, nos coloca una anteojera para no ver la diversidad y postular siempre por el inmediatismo.

La delincuencia desde una mirada de la Sociología, es una de las formas más desafiantes y desgarrantes del comportamiento desviado, de la desviación social. La delincuencia política o Delitos de los poderosos desde el Estado, es la manifestación más significativa de una cultura dada, respaldada en un poder político determinado.

Lunes, 06 Abril 2015 08:34

Núcleo oligárquico de la corrupción

Si don Juan estuviese vivo, con la gran capacidad que tenía para la reflexión y la maestría como artista de la palabra tanto escrita como hablada, no cabe duda que frente a la realidad social crearía una nueva categoría social: Núcleo Oligárquico de la Corrupción. Una nueva casta social creada bajo el manto total del Estado. Una estratificación social especial que se encuentra por encima de las leyes y que impide la validación de un Estado de Derecho.

La  frustración  de  una sociedad  se  refleja en una  frase  condensada en la más fiel  realidad: “Aquí lo que hay que ser es político y robar mucho”. Sí, una  gente del pueblo se expresaba así el viernes 27 de Marzo al oír el no ha lugar con  respecto al caso  de Félix Bautista. El Señor que así  hablaba sintetizaba el más cruel dictamen producido en materia  de corrupción, el caso más emblemático, el buque insignia, el ejemplo más paradigmático  de la corrupción. Un dictamen  ignominioso para la justicia y una  gangrena desde el punto  de vista social. Una verdadera  sombra de oscuridad  desde la perspectiva política.

Miércoles, 25 Marzo 2015 08:48

Diseccionar las Tensiones Políticas

La partidocracia nuestra nos mantiene en una disnea permanente; es una asfixia recurrente que nos ahoga, para no ver con proactividad el futuro que anhelamos. La disfunción de la elite política es tal, que hay una ausencia de compromiso de futuro. Cristalizan así, una visión del poder por el poder mismo, donde el solo interés partidario y de grupo los marca. Hacen lo que les conviene; no así lo que le favorece a la sociedad, que es la razón nodal de la política, el objetivo común, en medio de un ejercicio ético.

Dado que la corrupción en la sociedad dominicana no solo es endémica sino al mismo tiempo, sistémica y por vía de consecuencia institucional, la misma debe representar alrededor de un 4–6% del PIB, sobre todo a partir del 2005. El  costo social, económico, político, cultural y moral para la sociedad es inmenso. La corrupción nuestra más que mutante, es como un volcán en eterna ebullición que crece y se desliza a lo ancho de todo el cuerpo social.

Martes, 03 Marzo 2015 12:02

Una sociedad cosificada

La nuestra es una sociedad cosificada. Una sociedad donde los sectores dominantes en su estrategia de dominación ideológica lo banalizan todo, no importa el grado de importancia del hecho ni el daño tan terrible que produce lo dicho en el campo político, material, social y ético-moral. El proceso de degradación lo reduce todo. La configuración de la constelación ideológica, en su hegemonía, convierte todo lo que le es adverso en una cortedad de exclusión.

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