Cándido Mercedes

Cándido Mercedes

 

Sociólogo

Sobre mí

Maestría en Alta Gerencia, Especialista en Gestión del Talento Humano, Sociología  Organizacional y Desarrollo Organizacional y Gerencia Social, se desempeña como Consultor  e Instructor Gerencial. Catedrático de las Maestrías de Alta  Gerencia y Gerencia Financiera, del INTEC, Coordinador  de las  Maestrías  en Administración y Recursos Humanos, de la UCE, fue Consultor del PNUD.

La  frustración  de  una sociedad  se  refleja en una  frase  condensada en la más fiel  realidad: “Aquí lo que hay que ser es político y robar mucho”. Sí, una  gente del pueblo se expresaba así el viernes 27 de Marzo al oír el no ha lugar con  respecto al caso  de Félix Bautista. El Señor que así  hablaba sintetizaba el más cruel dictamen producido en materia  de corrupción, el caso más emblemático, el buque insignia, el ejemplo más paradigmático  de la corrupción. Un dictamen  ignominioso para la justicia y una  gangrena desde el punto  de vista social. Una verdadera  sombra de oscuridad  desde la perspectiva política.

Miércoles, 25 Marzo 2015 08:48

Diseccionar las Tensiones Políticas

La partidocracia nuestra nos mantiene en una disnea permanente; es una asfixia recurrente que nos ahoga, para no ver con proactividad el futuro que anhelamos. La disfunción de la elite política es tal, que hay una ausencia de compromiso de futuro. Cristalizan así, una visión del poder por el poder mismo, donde el solo interés partidario y de grupo los marca. Hacen lo que les conviene; no así lo que le favorece a la sociedad, que es la razón nodal de la política, el objetivo común, en medio de un ejercicio ético.

Dado que la corrupción en la sociedad dominicana no solo es endémica sino al mismo tiempo, sistémica y por vía de consecuencia institucional, la misma debe representar alrededor de un 4–6% del PIB, sobre todo a partir del 2005. El  costo social, económico, político, cultural y moral para la sociedad es inmenso. La corrupción nuestra más que mutante, es como un volcán en eterna ebullición que crece y se desliza a lo ancho de todo el cuerpo social.

Martes, 03 Marzo 2015 12:02

Una sociedad cosificada

La nuestra es una sociedad cosificada. Una sociedad donde los sectores dominantes en su estrategia de dominación ideológica lo banalizan todo, no importa el grado de importancia del hecho ni el daño tan terrible que produce lo dicho en el campo político, material, social y ético-moral. El proceso de degradación lo reduce todo. La configuración de la constelación ideológica, en su hegemonía, convierte todo lo que le es adverso en una cortedad de exclusión.

Hay una socorrida frase: “la democracia cuesta no tiene precio”. Nos hacen creer que después de repetirse tanto se convierte en verdad y por lo tanto, nada de lo que se haga para su construcción debería ser cuestionado ni es costoso. Nada más incierto y perverso al mismo tiempo. Lo que ocurre en la sociedad dominicana es que la política lo ha sobredimensionado todo. Es como si la sociedad toda estuviera subordinada a la política, cuando la política es una parte de la vida social y tiene como epicentro dirigir el Estado, que es la sociedad políticamente organizada.

Es penoso pero es justo decirlo: las reformas estructurales que se han concretizado en la sociedad dominicana no han sido fruto y expresión de la proactividad, sino, en gran medida, de la reactividad merced a una crisis. Todas las olas de reformas no constituyeron un compromiso con la nación, con una visión que permeara el presente en una perspectiva conjugada de futuro.

Miércoles, 29 Octubre 2014 21:20

Sueldos, dispendio y otros retazos

En el estudio del Foro Monetario Internacional de enero del 2013 patrocinado por el  Banco Central de la República Dominicana acerca  del empleo, el organismo multilateral llegaba  a la conclusión  de que el sueldo  real  en Dominicana había disminuido en los últimos 10 años en un 27%. Vale decir, aunque los salarios nominales habían aumentado, éstos no habían alcanzado ni siquiera los  efectos producidos por la inflación.

Estamos asistiendo al fin de una etapa de colonización de los tres partidos tradicionales. Un colofón que se refleja en la crisis de confianza que se verifica en los ciudadanos con respecto a las instituciones y en especial a los partidos políticos. Si estos tres partidos son el ente fulgurante de la democracia, la decepción no puede ser mas profunda. Los partidos deben ser “los unificadores de las instituciones separadas”. “Si las instituciones son las reglas del juego, en la democracia los partidos son los principales jugadores”.

Lunes, 19 Mayo 2014 07:59

Poder Social, Partidocracia y Cambio

El Poder Social es referido desde el punto de vista sociológico como la capacidad y la habilidad que tiene un individuo de ejercer su voluntad sobre otra persona o grupo de personas. El Poder Social es cuando un individuo puede controlar eficaz y efectivamente las acciones de quienes lo rodean. El Poder Social “es esa capacidad de influir en el comportamiento y modos de pensar de otros, aun sin cuantiosa fortuna, sin dominio especializado y sin poder coactivo”. Es, a fin de cuentas, el prestigio, la simbología del status, la percepción que los demás tienen sobre ti en el aspecto de la vida social. Es el respeto social que los grupos y conglomerados humanos tienen sobre una persona determinada.

Desde el punto de vista de la Competitividad sistémica, ésta se define como el proceso de formación y/o acumulación del Capital Sistémico que se encuentra insertado en los diferentes capitales, que hacen viable que una nación pueda producir una melodía en el concierto internacional.

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