Lunes, 19 Septiembre 2016 22:05

Cascos protectores, cinturones y sillas de bebes serán obligatorios

Escrito por 

La responsabilidad, consciencia de riesgo y autocrítica en seguridad vial de la clase media santiaguera está más poluta que la honra de muchos políticos tildados de corruptos.Decenas de madres en vehículos lujosos llevan sus bebes al “Day Care”, Jardines Infantiles o las Estancias, sin ningún tipo de protección, sólo con la abuela o un familiar mal sosteniéndolo en brazos. Asimismo diariamente cientos de familias se desplazan por la avenida Juan Pablo Duarte “Corredor de los Colegios” con varios niñitos sin cinturón de seguridad, de pie y saludando graciosamente. Entre todos, los padres conductores, los peores son los“OLIGOFRÉNICOS” que se ponen cinturón, y llevan niños en vehículos que juegan y brincan en los asientos de atrás, sin protección.  

Si esto acontece con la clase media y alta santiaguera, que no decir de las irresponsabilidades y la amenaza a la vida de motoristas, motoconchistas y “deliverys” que conducen diariamente más de 15 mil motocicletas en Santiago. En la reciente inspección a motoristas que hicimos en las montañas técnicos del BID y el Consejo de Seguridad Vial (COSEVI) de Costa Rica registramos todo tipo de cuadros dantescos. Los ejemplos sobra, 10 motoristas sin cascos pasándose unos a otros un buen litro de Vodka a “pico de botella”.  Tres motocicletas con más de cuatro familiares y una carga detrás. Niños e infantes que se muestran confiados de cómo sus padres lo llevan a pasear por la autopista Duarte hacia Santo Domingo. 

Cada año mueren en Santiago más de 410 personas por accidentes de tránsito. Por cada fallecimiento al menos se producen tres (3) víctimas con lesiones graves y severas. Estamos hablando de 1,230 personas con heridas en huesos, músculos, órganos  y traumas craneoencefálicos. Si sumamos los muertos y los lesionados serian 1,640 ciudadanos. No es casual que seamos el país  de América Latina con mayor cantidad que resuelva.

Si por cada accidentado que fallece, o sobrevive con heridas severas o moderadas se gastara un “promedio subestimado” de 1 millón de pesos, entonces los accidentes de tránsito obligan que el sector salud de Santiago gaste más de RD$ 1 mil, 640 mil millones de pesos para atender las graves víctimas de este problema. Con este monto se podría equipar todas las unidades de atención primaria y los equipos de saluda familiar que faltan en Santiago.

En consecuencia, los decretos anunciados por el Presidente Danilo Medina sobre seguridad vial llegan en un momento muy oportuno para Santiago, pues el CDES logró que el Banco Interamericano (BID) y MEPyD decidieran donar RD$ 300 mil dólares para resolver este problema.  Asimismo el Alcalde Abel Martínez ha ordenado mandatos vía ordenanzas para el control,  resoluciones que van a imponer el uso obligatorio de cascos protectores, de cinturones de seguridad, sillas especiales para bebes, cintas retroreflectivas para caminantes y motoristas, chalecos, capas protectoras y señalizadores lumínicos para escolares nocturnos.

Se ha estudiado y ese fue uno de mis principales hallazgos en la investigación ganadora del primer lugar en Nicaragua, Epidemiología de los Accidentes de Tránsito.  En todo accidente el factor humano determina la cantidad de vidas pérdidas; las lesiones y daños económicos. De ahí que todo buen programa de prevención focaliza acciones dirigidas a transformar el modo de vida de los seres humanos de una ciudad o territorio concreto.Seguridad Vial implica concentrar todo el accionar preventivo en factores de riesgos precipitantes de muertes prevenibles en calles, carreteras y vías.

La Central Nacional de Trabajadores del Transporte (CNTT) y su presidente que afilian miles de motoconchistas, la Policía Nacional y la AMET en Santiago, nos han dado su aval para asegurar la obligatoriedad del uso de los cascos homologados para los motociclistas. Es una medida que se va a imponer por una Ordenanza Municipal y será monitoreada por la ciudadanía; previamente antes debe realizarse  una masiva campaña educativa, diseñada y coordinada por el CDES, Ayuntamiento de Santiago y los Medios Unidos del Cibao.

Por su parte los cinturones y sillas para bebes en auto también deben ser obligatorios. Luego de una campaña de promoción de tres meses, debe anunciarse el inicio de los operativos mixtos“SALVANDO VIDAS SANTIAGUERAS”. La ausencia de confianza es el cuarto factor determinante de fallecidos en el tránsito. El uso del cinturón reduce de 40-50% el peligro del conductor morir en un accidente y 75% en acompañantes de asientos traseros. En Dominicana, casi nadie usa el cinturón de seguridad con regularidad y la ley actual no es clara al respecto y el proyecto de ley que de discute en el Congreso Nacional lo deja para el artículo 230. No lo usan los choferes, tampoco sus acompañantes en el asiento de al lado, menos aun lo que se sientan detrás.

La grave ausencia protectores para niños en vehículos es el quinto factor precipitante de muertes. Igualmente, la irresponsabilidad de los padres y las madres en el tránsito avergüenza al mundo. Los infantes menores de cinco años se salvan de morir en un accidente de un 70 a 80%, cuando sus padres los protegen con asientos especiales, y los niños mayores en prácticamente en un 70%. La República Dominicana es uno de los ocho países de las Américas, sin leyes, ni control estricto ni del uso de protectores infantiles en los vehículos.