Miércoles, 18 Enero 2017 16:47

Marcha Contra la Impunidad: acumulación de indignación

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La Marcha Contra la Impunidad, que se realizará el próximo domingo 22 de enero, puede convertirse en el acontecimiento de movilización social más amplio de la última década, en República Dominicana. Es una marcha de la acumulación de indignaciones.

La Marcha Contra la Impunidad es parte de un continuum de luchas sociales impulsadas en los últimos años por movimientos sociales. Es la continuidad del proceso de lucha contra la instalación de la cementera en Gonzalo, en los Haitises, por parte del Grupo Estrella. El mismo Grupo que está vinculado con Odebrecht y la planta de Punta Catalina, en cuya licitación intervino uno de sus socios y orientador, Rodolfo Cabello. La marcha es la continuidad de procesos sociales impulsados contra el fraude fiscal, que dejó el último periodo de Gobierno de Leonel Fernández, denunciado entre septiembre-diciembre 2012. Es la continuidad de levantamientos sociales pacíficos en defensa de Loma Miranda y de bahía de las Aguilas, y en contra de la sustracción ilegítima de las riquezas mineras por parte de la Barrick Gold. Ese continuum incorpora la demanda sistemática contra decenas de casos de corrupción que no prosperaron en los tribunales dominicanos. La marcha contra la impunidad del domingo 22 de enero 2016, es la ampliación de las Cadenas Humanas contra la corrupción de la OISOE.

El soborno de Odebrecht, es un soborno a la democracia por parte del sistema político. Un soborno no sólo de políticos que actuaron de modo individual y en formato de asociación de malhechores. Es un soborno donde hay un mapa variopintos de actores: Congreso Nacional, Dirección General de Impuestos Internos, la Cámara de Cuentas que no controló las declaraciones juradas de patrimonio, el sistema bancario dominicano, las instituciones que adjudicaron obras, los empresarios beneficiarios, buffet de abogados. Y a nivel de América Latina el mapa integra a los lobbistas de E.E.U.U., que destaparon el escándalo por beneficio propio para las empresas norteamericanas, al igual como lo hicieron con el caso de los aviones Tucanos. Además, los gringos lograron torcer el pulso a las pretensiones de continuidad de Roberto Rosario, expresidente de la JCE, quien promovió licitaciones que fueron cuestionadas por la embajada Gringa y por muchos dominicanos.

Lo anterior y otras incidencias locales por derechos en los territorios, es el continuum de procesos sociales que deberán articularse para la construcción de procesos políticos con efectos en la correlación de fuerzas políticas. La generación de contrapeso con identidad propia, con amalgamas de colores, y sin colores que quieren reciclarse en las coyunturas políticas desfavorables a sus contrarios similares. El movimiento social deberá apropiarse de una la visión estratégica sostenible, adentrarse a un enfoque de construcción política, y que su liderazgo adquiera posicionamiento en el imaginario social. El liderazgo, la vanguardia, debe soportarse en masas o ciudadanos que le respalden de modo consistente y coherente. Saltar las redes electrónicas y llegar a las redes sociales territoriales.

La marcha es política, los imputados son políticos y beneficiarios de políticos. El 22 a la marcha. El 23….?